21 mayo 2008

CON LAS MANOS EN LA MASA


Lo que es la vida, más de un mes sin escribir y segunda entrada seguida.
En fin, igual me da ahora por volver a mis fueros.
Ya veremos.
Me han mandado un correo con la siguiente noticia, que resumo:

Polémica entre los chefs españoles por la cocina "pretenciosa"
El cocinero Santi Santamaría, cuyo restaurante Can Fabes tiene tres estrellas Michelin, ha creado un cisma entre los chefs españoles al calificar las creaciones vanguardistas que han revolucionado la cocina de "pretenciosas".
Restaurantes como 'El Bulli', en Gerona, el mejor del mundo según Restaurant Magazine, han pasado de técnicas culinarias tradicionales a creaciones de alta tecnología que crean sabores en espumas y geles.Santamaría calificó a los famosos chefs españoles de "pretenciosos" y dijo que el uso de sustancias químicas podía poner en peligro la salud de sus clientes.
"¿Cómo puede ser que productos que no están recomendados para la salud se estén consumiendo en muchos de los restaurantes más importantes del país?", dijo Santamaría.
"Dan a sus clientes platos que ni ellos mismos comerían", agregó.
Los cocineros aludidos difundieron el martes un comunicado acusando a Santamaría de envidia y de poner en peligro la reputación conseguida con mucho trabajo por los cocineros españoles.
Echar por tierra el prestigio ganado por nuestra profesión mediante el esfuerzo de todos a través de muchos años de hacer las cosas honestamente es, cuando menos, un atentado al espíritu de solidaridad y al respeto hacia sus propios colegas. Si además se hace sembrando la desconfianza por la utilización de productos de dudosa salubridad se está creando una alarma social de consecuencias incalculables". Dijo el comunicado
La "Nueva Cocina" española ha sido imitada en todo el mundo. Ferrán Adrià, chef y propietario de 'El Bulli', es considerado el cocinero más influyente del mundo, y al que Santamaría considera un cocinero espectáculo."Tenemos un divorcio conceptual y ético sobre lo que se pone en un plato", dijo Santamaría

Santamaría, que se define a sí mismo como un "cocinero artesano", prefiere la comida más saludable que las creaciones de la Nueva Cocina.

El menú de Can Fabes tiene platos como cochinillo con langosta y cordero con higos, comparado con ofertas de El Bulli como "Nube tibia esférica de dashi con senderuelas al shiso morado, sésamo y yuzu" o "Nueces guisadas con capullos de margarita y espuma-aire de mantequilla avellana, al perfume de menta".




Sinceramente, yo, sin dudarlo, me quedo con el cochinillo & company antes que con los capullos espumosos y perfumados. Si alguien pretende que me siente algún día en un restaurante donde me den de comer espuma de cualquier cosa y de beber gelatina de otra, es que esta loco. Vamos, antes me meto en un Burguer, en un Kebab o en un chino, y por lo que me cuesta esa espuma y esa gelatina me como medio restaurante.

Ya lo decian Sabina y Vainica:

Papas con arroz, bonito con tomate, cochinillo, caldereta, migas con chocolate, cebolleta en vinagreta, morteruelo, lacón con grelos, bacalao al pil pil y un poquito’e perejil.

Con lo rica y variada que es nuestra gastronomia para que nos salgan con gilipolleces de estas. Donde esten un par de huevos frito con su chorizo sus patatas y una cervecita al lado, que se quite lo demás. (mierda, que hambre me esta entrando)
Publicar un comentario